Veo en vos como al sol cambian su color,
nieta de la luna, hija de un poeta,
soñando siempre con amor,
arde fuego en ti aunque a veces la llama se esconda.
Pequeña niña, dulce mujer,
caprichosa, efervescente y seductora
Bailando y cantando y riéndote de mi
una sonrisa me logras sacar.
Imperfecta y distorsionada te puedo ver,
según la situación lo crea menester
colmillos asomando, loca pasión, gran querer.
¿ Acaso no eres la mejor actriz en el peor lugar?
Desde siempre te conozco y aún no se quien eres,
como un puzzle de mil piezas,
como acertijo,
te presentas ante mi día a día y aún no me explico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario