Ya no me satisface oír los pájaros cantar,
ni un beso al despertar,
ya no encuentro sentido al olor de la lluvia,
o a cantarte al oído.
Me he perdido tantas noches y tantos días,
en el fondo de mi locura crepitante
que ya no encuentro otra salida
que no sea encontrarte.
Y aunque pasen las horas,
esclava de ellas vivo,
porque si cierro los ojos
aunque no sea real, ahí estarás conmigo.
Es que aunque el tiempo pase,
y ya no beses mi ombligo
aun sentiré el tacto
de tu cuerpo sobre el mio.